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domingo, enero 13, 2013

¿Me zacarías a bailar?

Me andaba pispeando desde el primer 2x4. Me miraba sin mira porque no le hacía falta calcular.
Y en su esquina de banderines de colores, empinó el último vaso de coraje hasta que no quedó ni una gota por tomar. Se acomodó el cuello de su camisa de percal valiente y vino derechito a encarar.
Con una mano en el bolsillo andaba tanteando si tenía algún chamuyo, por si acaso unas palabras tuviera que manotear. Pero bien firme se me paró enfrente y en su cabeceo más que elocuente, me invitó sonriente a milonguear. 
Yo le dije apenada, que no sabía nada, que, de todos, uno o dos pasos conocía no más.
Él, con su porte elegante, sacó tendida la mano del bolsillo, y haciéndome guiño con el rabillo, me dijo "Vos, dejate llevar".
Y yo, que soy buena pa' eso, no dudé ni un instante más.
Me agarró firme de la cintura y me apretó contra su latido hecho frescura. Me paseó de punta a punta de la pista el baquiano y yo lo seguía a ojos cerrados, segura de no dar paso errado en un terreno cada vez menos amargo por su dulzura de hombre que de tan hombre te sabe tratar.
Y lo que es cuando un varón te sabe llevar! 
Porque por un rato que duró dos milongas, dos que valieron por cuatro, hasta yo me creí saber bailar. 
Con su aire seductor, me dijo "Viste que al final, conmigo, aprendiste a milonguear". Y yo, cautivada por semejante encanto, me quise llevar su nombre para no olvidar. 
"Zacarías"- dijo él orgulloso.
Le agradecí con inclinación de cabeza y me fui con la sonrisa dibujada. Encorvado, viejo y pelado lo vi a mi gavilán octogenario a otro destino rumbear , pero yo me quedé con una sensación en el alma que ni vos, pebete, me sacarías jamás. 



lunes, noviembre 26, 2012

Sillón de dos cuerpos


Y por más que se intuían las ganas, así como de soslayo, sobrevino sorpresivamente. 
Sorpresivo por lo inesperado del encuentro, por lo imprevisible del instante en que el tiempo queda perdido.
Como si no hubiera otra forma más que esa fórmula: que el tiempo quede perdido para que el encuentro sea tallado en esa mezcla entreverada de respiración agitada. El punto donde el mármol se quiebra delicadamente para que eso no se rompa. 
Es un instante de eternidad, instante donde todo alrededor se funde y se confunde, y en el fresco en blanco van apareciendo las pinceladas de las sonrisas que se saborean, que buscan ensimismarse en colores que se inventan al tocarse unos con otros.

Ahí, donde los cuerpos quedan unidos por ese cálido recorrido de unos labios que se acarician mutuamente sin poder decir nada. 
Y me invade la convicción de que se trata de un acto de creación y que pronunciar su nombre corriente no haría más que reducir a una vulgar palabra todo lo que fluye en lo indecible. 


jueves, noviembre 08, 2012

Memoria de elefante

"Son las cinco de la mañana y juro que no te echo de menos"
(Antonio Lobo Antunes)

Ella siempre tuvo buena memoria. Recuerda hasta los mínimos detalles y los retrata en un cuadro de preciosas pinceladas. Por eso, cuando me dijo que tenía una historia para contarme, en estos días de calor, preparé mi termo para tereré con más hielo que agua y cargué el mate con yerba paraguaya saborizada.
Créanme, no había nada más exquisito y refrescante para este día que escucharla hablar de él. O era de ella misma?
O se habrá tratado de otra cosa?

Dio el primer sorbo para refrescar la voz.
Si le preguntan, la van a ver sonreír cuando dice que la primera vez que tomó sus manos para aceptar su invitación a bailar sintió su cercanía tan cargada del magnetismo del piel con piel, que cuando él apretaba sus labios se le marcaba una cicatriz. Cicatriz que quedó desdibujada en esa versión libre de un beso de Klimt.
Besos reversionados a la espera derretida en el bolsillo en una otra noche en la que el rayo del sol, curioso, asomaba revoloteando sinuosamente en las cortinas y dibujaba cuerpos entrelazados en una caminata apresurada hasta el octavo piso por ascensor.
Y si la dejan, entre tereré y tereré, ella los va refrescar contándoles las curiosas formas que fue encontrando surcando una constelación que estallaba de hombro a hombro, dejándole algunas pecas entre los dedos. Dedos que relamió complacida de un sabor agridulce de cebollas y mangos y con aroma al café de un mañana en la que el cielo, con un aguacero de invierno, los despidió alegres para reencontrarlos agitados en los mediodías de varios domingos más donde el mate que calentaba su garganta de voz grave describía los rasgos más particulares de cada uno de sus hermanos.
Si le preguntan, ella les va a cantar con suaves estrofas las canciones en portugués que quedaron marcadas en los surcos del parquet del living, donde se dibujan las trazas de una partida demorada en abrazos de fundición. Y hubo otros, miles de detalles que se guardó para sí en una mirada que intentó capturar aquello que no se entendía.
Si le piden que les cuente, se le va escapar una lágrima por las comisuras de los ojos cuando incline la cabeza para señalar con la vista lo inalcanzable del murallón que se levantó de repente en un gesto irreconocible, (irreconocido para él) de arrogante indiferencia.
No creo que necesiten preguntarle de qué lado del muro quedaron esos detalles.

Yo no les puedo contar más, porque mi memoria no es tan amorosa.
Pero pregúntenle y ella va a decirles el lugar exacto donde ha quedado el posavasos de cartón de tanguería de julio que tiene las marcas de un trago inolvidable.

Y si acaso lo ven a él (y si pueden reconocerlo a partir del retrato que ella hizo), no crean que no quiere responder cuando le pregunten. Es que simplemente él no recordará nada, aún cuando su memoria es impecable.

sábado, octubre 06, 2012

Decir o no decir... esa es la cuestión

"A falta de un  lenguaje común,
esos dos seres... pudieron decírselo todo
en un lenguaje inventado, hechos solamente de caricias"
(A. Bretón)


De lo que puede decirse, he intentado elegir sólo aquellas palabras que hagan sentir bien.

De lo que no puede decirse... ah!, qué hacer con eso?  Sabré qué hacer con eso? 

Saber hacer...

Me seduce la sutileza porque es el arte de decir algo de lo que nada puede  decirse, porque algo no dice en todo aquello que dice.

Y así, en esos medios decires se va entretejiendo un idioma imposible, que sólo puede inventarse entre dos. 

Y saber hacer...

Pero lo terrible, lo verdaderamente terrible para mí, es encontrarme con ese momento en que todo se vuelve predecible. Cuando puedo hacer el cálculo exacto del qué y cuándo. Cuando ya todo queda evidenciado en una respuesta que no admite sutilezas, ni encantos.
Cuando sólo queda el eco de lo que se ha dejado caer sólo porque se tenía entre manos.
O el eco de mis pies, que se han echado a correr.


miércoles, septiembre 19, 2012

Lo que se busca

De repente me sobrevinieron unas ganas, casi un impulso a releer "El Principito", después de tantos tantísimos años. Recorrí las páginas amarillentas, como buscando algo. Busqué. Hasta que al fin encontré de qué se trataba. He aquí un extracto de ese maravilloso pasaje:

Entonces apareció el zorro:
-Buenos días- dijo el zorro.
-Buenos días- respondió cortésmente  el principito, que se dio vuelta, pero no vio nada.
-Estoy acá- dijo la voz- bajo el manzano...
-¿Quién eres?- dijo el principito-. Eres muy lindo...
-Ven a jugar conmigo- le propuso el principito-. ¡Estoy tan triste!...
-No puedo jugar-dijo el zorro-. No estoy domesticado.
-¡Ah! Perdón- dijo el principito.
Pero después de reflexionar, agregó:
-¿Qué significa "domesticar"?
...
-Es una cosa demasiado olvidada- dijo el zorro-. Sgnifica "crear lazos".
-¿Crear lazos?
-Sí- dijo el zorro-. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para tí más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para tí único en el mundo...
...
Pero el zorro volvió a su idea:
-Mi vida es monótona. cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero,  si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente a todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan a nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡Será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de tí. Y amaré el ruido del viento en el trigo...

...
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
-¡Ah!...-dijo el zorro-. Voy a llorar.
-Tuya es la culpa- dijo el principito-. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara...
-Sí- dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar!- dijo el principito.
-Sí- dijo el zorro.
-Entonces, no ganas nada..
-Gano- dijo el zorro-, por el color del trigo.

Gano. Por la alegría.

domingo, agosto 19, 2012

Un-heimlich

Bar que después se hace boliche. Fui para hacerle la gamba a mi amiga ANNA. Le digo que voy a ir a comprar algo para tomar mientras ella habla con un flaco.
Voy caminando abriéndome paso entre la gente. De pronto, siento que algo agarra mi antebrazo y desliza hasta mi mano. Cuando me doy vuelta para ver qué había atascado mi mano, me da la sensación de estar en una fiesta de polistas y que Martín Revoira Lynch  se salía del grupo para hablarme.

MRL
Quiero que bailes conmigo.

Yo le saco la mano de un tirón veloz como si hubiera dicho "Tengo lepra".

MRL
¡Epa! ¡Pero que arisca!
Solamente te dije que quería bailar con vos, che.

USHKA
Sí, lo sé. 
Y lo dijiste suponiendo que yo quería.

MRL
¿Y querés?

USHKA
No soy buena bailando.

Sigo caminando hasta la barra.

USHKA
¿El mojito es con hierba buena?

BARMAN
No, con menta.

USHKA
No, bueno, te pido una Margarita, por favor.

En eso, veo que se cruza un brazo y le extiende al barman unos 100$.

MRL
Cobrate el trago.

USHKA
???

MRL
Me gustan las chicas difíciles.

USHKA
Oy vey! 
¿Ves la chica de allá? esa tiene pinta de difícil.

MRL
...

USHKA
Se agradece el trago.

MRL
No me dejes así...
Dejame tu celu, así hablamos por "What's up".

USHKA
"Lendo", tengo un Nokia 1100.
A menos que sepas morse y nos comuniquemos a linternazos
no va a poder ser.

Me voy donde está mi amiga, la llamo un toque aparte.

USHKA
Termino el trago y me voy a casa.

ANNA
Ey! Por?

USHKA
Porque la próxima vez que Adolfito Cambiaso
se me acerque, si intenta abrazarme voy a terminar
haciéndole la maniobra de Heimlich.

ANNA
???

USHKA
Y no quiero, porque eso seguramente lo enamoraría.

ANNA
???

USHKA
Él cree que tiene una condición erótica particular.

ANNA
Dejate de joder!!!
Qué tiene de malo el flaco?

USHKA
No sabe conjugar verbos y sólo habla en imperativo.

ANNA
...

USHKA
¿Qué?

ANNA
...

USHKA
Ok, ok. Voy a dejar que me hable.

ANNA
Sin mofarte de él.

USHKA
Ok, sin mofarme de él ni de sus ganas.
Sólo voy a dejar que fracase lentamente.







lunes, julio 30, 2012

Adivinador adivina

Signo de pregunta en inglés se dice question mark y es de mi preferencia, 
porque no se trata solamente de que un signo haga pregunta, 
sino que la pregunta deje una marca.

Y por ese ojal en el cuerpo donde se entrometen las respuestas (im)posibles, 
por donde discurren las certidumbres arenosas, donde resopla, entrecortado, ese aire conquistador; 
ahí justo ahí, es el lugar perfecto para ver cómo La magnificencia de los años pasa como las flores y dejar que todo lo demás sea adivinado.

miércoles, abril 25, 2012

¿Y vos de qué querés?

Voy a intentar ser lo más clara posible.
Establecer esta diferencia me viene llevando años... de estudio, de trabajo y de análisis.
Así que voy a intentar hacer todo lo que esté a mi alcance para que se entienda.

NO ES LO MISMO.
NO ES LO MISMO LA HISTERIA QUE EL AMOR.
NO.
FRENTE A LO IMPOSIBLE, NO ES LO MISMO UNA RELACIÓN RETORCIDA Y SUFRIDA QUE UNA RELACIÓN AMOROSA.

NO ES LO MISMO.
NO ES LO MISMO CAUSAR HISTERIA QUE CAUSAR AMOR.
Y NO ES LO MISMO SER AMAD@ QUE SER HISTERIQUEAD@.

Así que, antes de elegir fijate, viste?

He dicho.

domingo, septiembre 18, 2011

Ni Chicha ni limonada

Cumpleaños de una amiga. De repente caen dos amigos de ella a la fiesta: ella, muy bonita, porte precioso de bailarina con sus aros artesanales, él también porte de bailarín, ni bien traspasó la puerta, por sus delicados e histriónicos movimientos uno fácilmente podía notar que él era gay. No, no había dudas: muy gay.

Por eso nos sorprendimos todos cuando empezaron a hablar de su casamiento.

NEGRO
(POR LO BAJO) ¿Cómo estos dos son pareja? 
'Taba seguro que el tipo era gay y pensé que eran amigos!

USHKA
As did everybody, my dear negrou.

Horas después, me acoplé al auto del hermano de mi amiga que iba para mi barrio. En el asiento de atrás veníamos la pareja y yo. La conversación derivó en las mascotas y yo comenté algo acerca de mis gatos.

ELLA
Nosotros tenemos un gato y una perra.

USHKA
Ah, mirá! Y cómo se llaman?

ELLA
Bueno, es todo un tema.
El gato se llama Mijail Barishnikov.

USHKA
Como el bailarín.

ELLA
Claaro. Pero le decimos "Misha",
porque a los Mijail se les dice así.

USHKA
Cierto.

ELLA
Así que el pobre gato, como todos le dicen "Misha"
tiene problemas de identidad sexual.

USHKA
¿Cómo es eso?

ELLA
Sí, no esta castrado, pero no le atraen las gatas.

USHKA
...

TODOS
...

ELLA
En cambio la perra no. La perra se llama "Chicha"
y no tiene ningún problema.

USHKA
...

TODOS
...

TODOS
...

Primera parada, se bajan los bailarines. Quedamos el hermano de mi amiga y su novia.

USHKA
Ok. No soy yo sola, no?
Díganme que alguien más se dio cuenta
de lo que acaba de pasar.


Díganme, por favor.





domingo, septiembre 04, 2011

Juana... no-toda buena

Charlando con ANA y VEL.

ANA
Hicieron algo ayer?

USHKA
Sí, salí con unas amigas.

VEL
AH, tenés otras amigas?

USHKA
Sí, unas que no me controlan.

ANA
Y qué hiciste?

USHKA
Fuimos a la casa de un amigo de ellas
y salimos con los amigos del amigo.

ANA
Ah, muy bien! Y?

USHKA
Nada, boludeamos un rato y después fuimos
a un boliche.

VEL
Wow! Fuiste a un boliche?

USHKA
Te pido por favor que no me gastes.
Me acordé por qué hace años que no voy.

ANA
Y los chabones, qué onda?
Alguno copado?

USHKA
Sí... copados.

VEL
Creo que Ana quiere saber otra cosa.

USHKA
Pongámoslo así: son muchachos simplones, básicos.

VEL
Ah, sí, ya sé. Son los clásicos tipos-chimpancé.

USHKA
Exacto. Pero quería que lo dijeras vos
así no soy yo la que parece tan jodida.

ANA
Ay, chicas, qué malas! 
Por qué chimpancés?

USHKA
No sé, tienen un comportamiento poco sofisticado.
Cualquier presencia con un poco de carga hormonal femenina
los inquieta.

VEL
Empiezan a sacudir los brazos y a hablar a los gritos.
Se tocan los genitales.

USHKA
Y el código!
Oh Dios, creen que tienen un código indescifrable
para hablar de las mujeres que están en su presencia.

ANA
Ay, chicas, cómo son, eh?
Pero Ustedes qué quieren? 

VEL
Estar con hombres que después no me vayan a 
acicalar buscándome piojos.

ANA
Saben qué? No les vendría nada mal
estar con tipos más básicos.

VEL
...

USHKA
...

ANA
Porque al final se terminan enroscando
con esos que todo muy lindo porque son
más sofisticados, pero que tienen más enrosque!!!

USHKA
Pero es que no me seducen los chimpancés.

ANA
No importa, hacé el intento.
Al menos para socializar un poco.

USHKA
...

ANA
Te va a hacer bien interactuar con tipos menos
enroscados.

USHKA
...

ANA
Capaz que en el medio te puede gustar.

USHKA
...

ANA
...

USHKA
NO! 
Definitivamente NO!

ANA
...

USHKA
No, lo siento.
I'm not ready to become fucking Jane Goodall.

Alguien que por favor saque esta imagen de mi cabeza.






lunes, junio 20, 2011

L'amour. L'âme-mour. L'amur.




LOS AMOROSOS

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

viernes, octubre 01, 2010

Que el Rebe temple el rebenque en el Edén.

Petrona, única hija de Don Zoilo Quiroga y Ramona Jaramillo, había tenido una vida llena de los avatares de una niña de campo. Trabajó arduamente desde muy pequeña, esforzándose a la cruda arenga de su padre, quien no tuvo hijos varones: "Vo' m'ijita tené' que zer juerte como un hombre".
Hombre robusto y barbudo que Petrona recordaba siempre a caballo y con el rebenque en mano. Era emblemático. El mismo rebenque con el que azotaba animales era con el que se sentaba a la mesa y pegando un rebencazo, exigía "A'onde está la zena, Petra, carajo!". El mismo al que tantas veces "Petra" -como él la llamaba- le puso la espalda.
Y cuando aquel día el patrón le dijo a Zoilo que quería llevarse a Petra a la Capital, porque necesitaba una doméstica joven, y ella lo miró desafiante a los ojos y se negó, él empuñó el rebenque y le atizó la cara de un golpe. Esa fue la última vez que vio su rebenque. Así es, Zoilo nunca supo qué fue de aquel elemento, aunque sospechó que "La Petra" se lo había llevado.
Durante los más de 20 años que trabajó para los Ortiz, en el cuarto de 1.80 x 2.00 sin ventanas, colgaba de una pared el rebenque de su padre. Y cada noche, antes de dormirse, pensaba si había alguna diferencia entre el rebenque de su padre y el tono permanentemente despectivo de la Familia Ortiz.
Pero fue la mañana de su cumpleaños número 43 -que nadie recordó- que tomó la decisión. Todos esos años pasando por la puerta de la Sinagoga de camino a la verdulería, y escuchando a los religiosos acercarse al Rabino Horowicz a saludarlo con un cordial "Buen día, Rebe", o a preguntarle cosas de la vida.
Y el Rebe escuchó cada uno de sus dolorosos relatos, contando los tiempos de un sufrimiento que la hizo vagar por más de 40 años.
Cuando dejó la casa de los Ortiz para contraer matrimonio con el Rabino, se llevó toda sus cosas excepto aquel objeto, que miró por última vez para descolgarlo y dejarlo en el suelo, caída, ya depuesto.
Y cuando ahora Ruth, nombre de la mujer en que se ha convertido, es azotada por las pesadillas de un pasado ominoso, no tiene más que buscar a su amor en algún rincón de la casa por el que esté leyendo y hacerle la pregunta. Esa pregunta que sólo él puede responder.
-Rebe?
-Mm...que?
-...

Y ella lo mira, sonriendo apaciguada.

viernes, septiembre 17, 2010

Las tribulaciones de una obsesión

Venía pensando cómo hacer.
Su entramado de relaciones laborales, familiares y afectivas le estaban complicando enormemente la vida.
Sí, algo tenía que hacer.
Bajó del colectivo con el libro que venía leyendo en la mano. Pero las palabras que más le resonaban eran las de sus elucubraciones mentales con una voz que siempre suena distinta cuando las cuerdas vocales no la vibran.
Estaban las personas con las que trabajaba y tenía una buena relación laboral. Punto.
Estaban las personas que quería. Sí, esas personas en quien uno confía sin más, sin siquiera preguntarse si del otro lado hay lo mismo.
"¿Y los que me quieren a mí?" - pensó. Ni preocuparse por eso, más bien, eso da seguridad. El problema es ¿a quién quiere uno?
Y entonces llegó, se sentó y esperó el momento adecuado para decirle... en cierto modo advertirle:
-"Voy a clasificar mi mundo entre los que quiero y los que me son útiles".
-"Cosa rara"- le respondió- "porque de pronto podés empezar a querer a alguien que te sirve. Y además, con esa idea de que el amor es sintomático... ¿cómo hacer para saber lo que es amor de lo que sirve?"

Se fue pensando cómo hacer...

domingo, agosto 29, 2010

Instante de ver. Tiempo de comprender. Momento de concluir.

Se suben al colectivo. Ella pasa y él paga (por los dos). Los cuatro primeros asientos estaban libres, de esos asientos que van enfrentados.
Él, en un gesto ya incorporado de caballerosidad, la deja pasar para que se siente. Ella, en lo que pareciera otro gesto incorporado, curiosamente, se sienta en uno de los asientos que da la espalda al frente. Uno sabe entonces, desde ese lugar, que la cosa avanza porque ve cómo van pasando las cosas por el costado.
Él observa el movimiento de ella. Como sorprendido. Pero no parece sorpresa por la actitud de ella, sino como sorprendido de no haberlo notado antes. Duda un instante, pero ella golpetea el asiento de su lado. Él se deja caer pesadamente, cansinamente con un cuerpo que últimamente le viene provocando algunas incomodidades. Es claramente un cuerpo varonil, pero parece que él lo hubiera olvidado.
Ella no.
Es más pareciera, aún con una mirada ligera, que ella ha jugado con su cuerpo desde siempre. Un extraño juego con un cuerpo de niña aumentado. No hay en su figura, a no ser por su tamaño real, nada que permita pensar que ese cuerpo es de mujer. Es delgado como el de un niña delgada.
Ella saca de su morral un sobre y extrae de él unas fotos.
- Salieron lindas, no?- dice ella con una voz tan suave que si uno cerrara los ojos y los abriera no encontraría a la niña que dijo esas palabras.
Él las pasaba, una tras otra... una y otra vez en un gesto repetitivo.
-Te gusta como salieron?- insiste en su tono aniñado.
Él hace un silencio, breve pero contundente.
-¿Te diste cuenta que en todas las fotos salís mirando a otro lado?- dice él con igual contundencia.
-¿Cómo?
-En todas las fotos tenés la mirada siempre hacia otro lado. Siempre mirando hacia otra parte.
-Sí, siempre- susurra ella mientras se encoje de hombros, como si ese cuerpo pudiera encojerse aún más sin desaparecer. Se sonríe con timidez ensayada e inclina levemente su cabeza hacia el costado. Hace un pestañeo prolongado y al descubrir los ojos, él nota ya sin sorpresa, que miraban hacia arriba.
Él mete las fotos en el sobre, se para de repente, pero sin brusquedad y se sienta en el asiento de enfrente. Ese que va mirando adelante. La mira como si hubiera comprendido algo. Estira la mano y le da el sobre. Ella lo agarra y sin devolverle la mirada, lo guarda en su morral. Y se queda mirando por la ventana mientras él, con sus ojos fijos en ella, parece estar viendo algo más.
O tal vez, algo que ya no está.

lunes, julio 19, 2010

Wuthering heights

Domingo a la tarde. Mateando con Vel y Ana.


ANA
¿Adónde fueron ayer?
USHKA
Al cine.
ANA
¿Qué viste?
USHKA
Tom Cruise Cameron Diaz.
Pochoclera. Yo no la elegí, aclaro.
ANA
Yo me encontré con "Krusty".
USHKA
¿Krusty?
ANA
Ah, sí, no te conté. Un flaco que dice que se
manda a hacer sus zapatos con un tipo que
hace los zapatones de los payaso.
Y eso fue lo más interesante que tuvo para contar.
USHKA
Ana! WTF?? Decime que por lo menos está bueno.
ANA
Yyy... no tanto. Feo no es pe...
USHKA
¿Pero qué tiene, un espantoso caso de juanetes no quirúrgicos?
ANA
Bueno, che! ¿Qué iba a hacer? ¿Morirme de embole un sábado?
Vos saliste al cine, la otra salió a no sé dónde.
USHKA
(A VEL) ¿Vos saliste? ¿Con quién?
VEL
Con el chabón que conocí en el cumple de la otra vez.
USHKA
¿Y? No me contaste nada.
VEL
No hay mucho para contar. Llegué al cumple, me senté cerca
de mi prima, él estaba al lado, nos pusimos a charlar,
intercambiamos celu, me fui. En la semana me llamó
y arreglamos para salir el sábado.
USHKA
¿Y qué onda?
VEL
Es más petiso que yo.
ANA
Bueno, pero si te gusta...
VEL
A ver, no soy como Ush que le gustan los de metro ochenti-noventa.
Pero sacarle media cabeza con chatitas...
ANA
(A USH) ¿Para qué te gustan altos?
USHKA
¿Tiene que ser teleológica la cosa?
VEL
Para que le guarden las cosas en la alacena.
USHKA
Vel, pensá que nunca más vas a poder usar tus stilettos.
ANA
Y pero si le gustó...
VEL
Mmm, no sé. Podría probar...
Nunca usé uno más bajo que yo.
USHKA
...
ANA
...
VEL
¿Qué?
USHKA
Ok, lo voy a decir yo, pero no hace falta
ser psicoanalista para darse cuenta de ese lapsus.
VEL
¿Cuál?
USHKA
"¿Nunca usé uno más bajo que yo?"
VEL
¿Dije eso?
ANA
Ajá.
VEL
Ok, pasame el teléfono de algún colega que mientras
analizo mi idea sobre los hombres lo voy a entrenar
para que lleve bandejas en la cabeza con mi copa de vino.
Pasen y vean: una cruel heartless bitch como esta no desciende de las cumbres tan a menudo.


lunes, mayo 31, 2010

The Butterfly Effect II

Teatro Avenida. Ópera Madame Butterfly, una de mis favoritas.

Primer acto: El oficial norteamericano Pinkerton desposa a la jovencísima Cio-Cio-San y tienen su apasionado encuentro en un dúo excelente.

Segundo acto: Pinkerton ha regresado a USA. Butterfly espera, paciente, su retorno. Suzuki, su fiel criada, intenta desanimarla, pero Butterfly está convencida de que volverá y canta Un bel di vedremo que me conmueve hasta el tuétano y me hace derramar unas lágrimas. El cónsul viene a decirle que Pinkerton no va a volver. Butterfly, destrozada, le dice que tuvieron un hijo y el cónsul se compromete a informarle.


Está por empezar el Tercer acto, que es cuando Pinkerton vuelve a Japón con su esposa americana. Viene a buscar al hijo para llevarselo a USA. Butterfly se lo va a entregar, y luego se quitará la vida clavándose un cuchillo en la yugular. Morirá triste, desconsolada y desangrada.

Yo, expectante del momento cúlmine, me acomodo en la butaca. Bajan las luces. Siento algo raro en mi nariz, me toco y veo sangre, mucha. La sangre no para de salir de mi nariz. Inútilmente intento frenarla con unos pañuelitos. Mi amiga Vel me mira.

VEL
¿Querés que nos vayamos?

USHKA
¿'Tas loca? No me pienso perder el final.

Finalmente, deja de sangrar mi nariz. Y justo ella se clava el cuchillo y muere desangrada.
Saliendo del teatro.

VEL
¿Qué pasó? ¿Te compenetraste con la historia?
USHKA
No tengo idea. Nunca me sangra la nariz.
Debe ser la tercera vez en toda mi vida.

VEL
Eso es porque sos "una chica intensa".

USHKA
Dios! Lo que me faltaba...

VEL
¿Qué?

USHKA
Algo me está pasando. Una mariposa aletea en mi estómago
y me convierte en una bloody drama queen.




sábado, mayo 29, 2010

Redemption song

Sábado por la tarde. Llueve. Tengo que salir para encontrarme con una compañera a hacer un trabajo. Miro por la ventana y pienso que es un día horrible. Para cuando tomo coraje, estoy demoradísima.
Llueve. El bondi que no viene. Levanto la mano y el taxi para cuidando no salpicarme.

USHKA
Cabildo al 400.
TAXISTA
Buenas tardes. Pero cómo no!
Qué día! no?
USHKA
Horrible.
TAXISTA
Bueno, no sé si para tanto.
¿Le molesta si pongo algo de música?
USHKA
Hoy no distingo qué me molesta y qué no.
TAXISTA
Bueno, todos tenemos un mal día.
Encima el tiempo no acompaña.
Por eso hay que alegrarlo con buena música.
Enciende su stereo y yo hago todo un ademán corporal como preparándome para escuchar Leo Mattioli, Arjona o algo de eso.
Pero no. Empieza a sonar la voz de Ella Fitzgerald cantando "Cheek to cheek".
USHKA
Yo hubiese querido tener su voz.
TAXISTA
Uf! Una maravilla de voz!
¿Le gusta el jazz?
USHKA
Me encanta.
EL taxista queda un momento en silencio, pero noto que me observa por el espejo retrovisor. Oteo el cartelito que se bambolea detrás de su asiento. Se llama Mario.
MARIO
¿Sabe una cosa? La verdad, con todo respeto
lo que le voy a decir, eh?, no se lo vaya a tomar
a mal. Pero usted me hace acordar a mi mujer
cuando era joven.
USHKA
¿Ah, sí? ¿Y eso es bueno o es malo?
MARIO
Bueno, mire, le voy a responder así:
USHKA
A ver.
MARIO
El día que yo la conocí, la vi en un cumpleaños
en el medio de toda la gente. Tenía uno de esos pantalones
oxford que se usaban antes, vio? y una camisa como de raso
bien ajustadita color turquesa. Y tenía unos suecos.
USHKA
Bien setentas.
MARIO
Claaaro, exacto. Y mire, tenía así el cabello como usted.
Bien oscuro, bien enrulado y largo. La cara redondita
y esos ojos que, mire, tan expresivos que no la dejaban mentir.
La vi y me enamoré.
USHKA
¿Y ella?
MARIO
Mire como será mi suerte que ella también.
USHKA
Sí, esas cosas son siempre una suerte.
MARIO
Y le digo más, es la persona que más feliz me ha hecho,
con la que más enojado he estado, la que más triste me puso,
la que más me hincha y la que más alegrías me dio.
USHKA
Por favor, cuando vea un kiosko, si puede parar un minuto.
MARIO
Sí, sí.
Vemos un kiosko, bajo a comprar algo y vuelvo a subir. Mientras empezaba a sonar "Baby it's cold outside", Ella en dueto con Louis.
MARIO
Mire, mi mujer y yo somos como Ella y Louis
cantando esta canción.
Pero hace 35 años que la venimos cantando.
LLegamos a Cabildo al 400. Él detiene el reloj. Yo le doy un billete de 20 y los dos bombones que acababa de comprar. Él se da vuelta, me mira, se sonríe y asiente con la cabeza. Yo estoy con un nudo en la garganta. El me da el cambio y guarda los bombones en la guantera.
Me bajo del taxi y me quedo parada en la lluvia, viendo cómo se aleja por Cabildo. Y mi voz, en retardo, peleando por salir, susurra.
USHKA
Gracias.

domingo, mayo 23, 2010

Love, thy won't be done

Clase de danza árabe. La profe, Ambar, pone un temazo, marca la coreografía y la pasamos un par de veces.
AMBAR
Bueno chicas, ahora pongan mucha actitud.
Este tema sin actitud no va.
Bailamos... luego, correcciones.
AMBAR
Kari, cuando gires mira hacia donde girás.
Denu, estás haciendo el golpe hacia abajo y es hacia arriba.
Ush, fijate los brazos, estiralos.
Bueno, vamos de nuevo y bailenlo así con mucha onda
que es un tema re-romántico y es así todo amor.
Nueva pasada.
AMBAR
Vero, te estás apurando.
Ush, de nuevo, los brazos, ahí. No bajes los brazos
USHKA
Sí, lo siento. Es que dijiste las palabras
"romántico" y "todo amor".
AMBAR
??
USHKA
Nada, no importa. Vos decime que trabaje la cuestión
de mis brazos. O si querés decime "no me bajés lo' brazo, piba"
AMBAR
Bueno, eso. Trabajá la cuestión de tus brazos para
que no te queden colgados.
Nueva pasada.
AMBAR
Bien, mejor. Ush, muchísimo mejor.
USHKA
Sí, lo sé. Lo mío es el arte... el arte de transformar
un ensayo de danza árabe en un entrenamiento
con Horacio Acavallo.