miércoles, abril 20, 2011

No es la caída, sino el caer


-Es fácil: primero girás la cabeza para ver dónde vas a caer, después las manos. Una vez que esa parte de arriba está acomodada el resto del cuerpo gira solo hasta acomodar las piernas. Mientras usás la cola de timón y cuando aterrizás aflojás las articulaciones para amortiguar el golpe.

-Lo siento, no puedo, no funciona así para mí.

-¿Por? No falla nunca. Siempre caés bien parado.

- Soy humana, demasiado humana.

-...

- Y los humanos perdimos el timón.



Adoro filosofar en sueños con mi gato.

5 comentarios:

ChuLs dijo...

oooh, me encantó; quién pudiera ser gato por un rato.

Anónimo dijo...

hay varias que son gatos toda la vida !!!!

Anónimo dijo...

humana, demasiado humana = gato sin timón????

kiero ser asiiii!!! jajaja

MJ

Ezequiel dijo...

que dificil debe ser hacer todo eso

Histerias de Vidas dijo...

Que bueno que me encontraste, me encantó tu blog :)

Un gusto y bienvenida al mío.