Sábado por la tarde. Llueve. Tengo que salir para encontrarme con una compañera a hacer un trabajo. Miro por la ventana y pienso que es un día horrible. Para cuando tomo coraje, estoy demoradísima.
Llueve. El bondi que no viene. Levanto la mano y el taxi para cuidando no salpicarme.
USHKA
Cabildo al 400.
TAXISTA
Buenas tardes. Pero cómo no!
Qué día! no?
USHKA
Horrible.
TAXISTA
Bueno, no sé si para tanto.
¿Le molesta si pongo algo de música?
USHKA
Hoy no distingo qué me molesta y qué no.
TAXISTA
Bueno, todos tenemos un mal día.
Encima el tiempo no acompaña.
Por eso hay que alegrarlo con buena música.
Enciende su stereo y yo hago todo un ademán corporal como preparándome para escuchar Leo Mattioli, Arjona o algo de eso.
Pero no. Empieza a sonar la voz de Ella Fitzgerald cantando "Cheek to cheek".
USHKA
Yo hubiese querido tener su voz.
TAXISTA
Uf! Una maravilla de voz!
¿Le gusta el jazz?
USHKA
Me encanta.
EL taxista queda un momento en silencio, pero noto que me observa por el espejo retrovisor. Oteo el cartelito que se bambolea detrás de su asiento. Se llama Mario.
MARIO
¿Sabe una cosa? La verdad, con todo respeto
lo que le voy a decir, eh?, no se lo vaya a tomar
a mal. Pero usted me hace acordar a mi mujer
cuando era joven.
USHKA
¿Ah, sí? ¿Y eso es bueno o es malo?
MARIO
Bueno, mire, le voy a responder así:
USHKA
A ver.
MARIO
El día que yo la conocí, la vi en un cumpleaños
en el medio de toda la gente. Tenía uno de esos pantalones
oxford que se usaban antes, vio? y una camisa como de raso
bien ajustadita color turquesa. Y tenía unos suecos.
USHKA
Bien setentas.
MARIO
Claaaro, exacto. Y mire, tenía así el cabello como usted.
Bien oscuro, bien enrulado y largo. La cara redondita
y esos ojos que, mire, tan expresivos que no la dejaban mentir.
La vi y me enamoré.
USHKA
¿Y ella?
MARIO
Mire como será mi suerte que ella también.
USHKA
Sí, esas cosas son siempre una suerte.
MARIO
Y le digo más, es la persona que más feliz me ha hecho,
con la que más enojado he estado, la que más triste me puso,
la que más me hincha y la que más alegrías me dio.
USHKA
Por favor, cuando vea un kiosko, si puede parar un minuto.
MARIO
Sí, sí.
Vemos un kiosko, bajo a comprar algo y vuelvo a subir. Mientras empezaba a sonar "
Baby it's cold outside", Ella en dueto con Louis.
MARIO
Mire, mi mujer y yo somos como Ella y Louis
cantando esta canción.
Pero hace 35 años que la venimos cantando.
LLegamos a Cabildo al 400. Él detiene el reloj. Yo le doy un billete de 20 y los dos bombones que acababa de comprar. Él se da vuelta, me mira, se sonríe y asiente con la cabeza. Yo estoy con un nudo en la garganta. El me da el cambio y guarda los bombones en la guantera.
Me bajo del taxi y me quedo parada en la lluvia, viendo cómo se aleja por Cabildo. Y mi voz, en retardo, peleando por salir, susurra.
USHKA
Gracias.